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¡Muévete y verás!

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Recopilado por: Lic. Yasmilé Ortega de Camejo

El movimiento es la primera forma de expresión. Cuando los niños aun no has desarrollado su capacidad de habla se hacen entender por medio del movimiento, desde sus primeros días ya Sonríen, fruncen el ceño para manifestar placer o dolor respectivamente; alzan, agitan y extienden los brazos para que se les atienda. Los niños recién nacidos sienten el placer del movimiento rítmico. Esto radica en que, genéticamente el movimiento es placentero. Las madres por lo general lo mecen, lo bailotean al son de un ritmo tarareado. Y ellos pueden saltar, del brincar, caminar a compas; con o sin música, incluso pueden crear posturas que expresan un significado, a la vez crean también cuadros o figuras con su cuerpo. El movimiento es la manifestación más primordial de la vida, a través del cual se aprende a ser uno mismo, nos podemos relacionar con los demás, entendemos y recreamos el mundo.

Cada etapa de desarrollo el ser humano usa de manera fluida el gesto y el movimiento para exteriorizar. Siendo ya adultos sigue expresando por medio del movimiento. Alzar y encoger las cejas para acentuar alguna significación, caminar balanceando el cuerpo de un lugar a otro, bajar y levantar los hombros para manifestar un estado de ánimo afirmar o negar. Desde la etapa más primaria de un ser humano el movimiento sucede por placer.

“La expresión corporal es una capacidad que permite a todos los seres humanos que exterioricen y pongan de manifiesto sus deseos, sentimientos, pensamientos, emociones y sensaciones, materializándolos a través del cuerpo; la expresión corporal se sirve de los gestos, las posturas, la mirada, el movimiento, y de todas las posibilidades que el cuerpo humano es susceptible de generar”.

Los principales instrumentos de los que el hombre se vale para desarrollar actividades son básicamente: el cuerpo, el movimiento y el sentimiento.

El ser humano se vale de unos instrumentos básicos de comunicación que le permiten poner en acción un sin número de actividades, facetas lenguaje inherente a su condición de ser social logrando interacciones con el entorno y consigo mismo. P. Stokoe Afirma que “Sin el cuerpo el hombre no existe como tal. El cuerpo es el lugar donde ocurre el acontecimiento del existir. Es el “lugar” que se abre a lo que “tiene lugar” en él: gozar, sufrir, nacer, morir, pensar, reír”.

El cuerpo viene a ser ese instrumento base de la imaginación, la creatividad, la desinhibición y la comunicación. Como dice Luckert y Fuenmayor 2008 “El cuerpo es el lugar de la expresión, eso quiere decir que la expresión es la vida del cuerpo que nos existe” el cuerpo pasa a ser ese mediador entre el mundo interno y el mundo externo. Este internaliza e interpreta el mundo que lo rodea a través de sus sentidos; percibe el ambiente externo y expresa lo que sucede internamente.

El cuerpo constantemente se manifiesta desde su concepción hasta el momento de su muerte. Se va esculpiendo según las experiencias vividas dentro del contexto familiar, social y cultural. Es el modo de internalizar el mundo y responderle Gubbay y Kalmar (1990).

Para un bailarín el cuerpo es el instrumento y a la vez el instrumentista. Mientras otros lenguajes artísticos requieren de algún instrumento ajeno al cuerpo para expresar, el bailarin básicamente usa su cuerpo como metáfora creativa.

El cuerpo contiene el elemento básico del movimiento, como refiere, cuando sustenta que éste es una emoción exteriorizada de la motricidad. Las habilidades motoras y motrices se desarrollan a partir del movimiento que se traduce en acciones básicas en la formación de los niños y niñas en la primera infancia. El movimiento desarrolla procesos cognitivos, sociales y afectivos en la experimentación del cuerpo y la expresión.

El movimiento es un caudal continuo de sensaciones diversas, pero es un manantial desconocido para la mayoría de las personas, porque no han aprendido a fluir, o más bien, porque se le ha interceptado a través del aprendizaje y de la cultura, sus naturales recursos sensoriales y creativos. Porque el movimiento ha sido domado utilizado sólo como un medio físico, como una utensilio, que sirve para otros fines, fundamentalmente para trabajar. Es por esto que sus sensaciones y conocimientos, quedan limitadas a la pobre utilización del movimiento.

El movimiento cumple a la vez, una amplia gama de funciones, cada una diferente a la otra pero todas necesarias y complementarias: biológicas, psíquicas, sociales, relacionales, etc. Si genéticamente el movimiento no fuera placentero y necesario todas sus funciones vitales no podrían desarrollarse.

En Expresión Corporal vivir el movimiento, no se limita a captar las sensaciones físicas del movimiento, sino a las sensaciones que se descubren a través de los diversos modos de plantear las diferentes posibilidades de hacer el movimiento. Esta búsqueda se torna divertida y enriquecedora que aporta un bagaje de estímulos que promueven nuevas respuestas y nuevos senderos con un sin fín de beneficios para nuestro ser.

Otro de los elementos es el sentimiento «Todo sentimiento es, formalmente, sentimiento de realidad. Si no hubiera ese momento de realidad, no habría sentimiento.»

El sentimiento pasa a ser algo más que un criterio de calidad de los ejecutantes corporales como normalmente se entiende. Supone un instrumento de primer orden. Son esa respuesta física y espiritual que se siente o reacciona el ser ante los eventos y circunstancias de la vida. Estas se perciben y expresan de manera muy personal. Son asentamientos en la realidad conectados con interpretación y voluntad del ser.
Con todos estos elementos del movimiento son los que constituyen la danza; que es una manifestación o expresión directa por medio de movimientos rítmicos.

La danza puede ser una experiencia creadora. El hombre en su interior tiene un cumulo de experiencias, sentimientos, pensamientos importantes y con un gran impulso de expresarlo. La danza puede ser el mejor medio para expresarlo ya que el movimiento es tan natural como el habla y con frecuencia más expresivo.

La danza no es una expresión en si misma sino una manifestación del interior del movedor respecto a la vida y a su creador.

El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca cosas buenas; el hombre malo, de la maldad que atesora saca cosas malas. (Mateo 12:35).

¡Muévete y veras! Fluir toda esa capacidad creativa todo lo bueno que el creador y artista supremo ha depositado en ti. El quiere que seamos entendidos en esta verdad: “somos la expresión perfecta de toda la obra creadora” somos su imagen misma aquí en la tierra. Somos la totalidad de la expresión creativa y por lo tanto nosotros, nuestro arte, nuestra expresión corporal, todo lo que somos y hacemos debe ser expresión de la totalidad de la vida del Espíritu Santo en nosotros.

Estamos llamados a lo largo de nuestra vida a producir o expresar un amplio y profundo cuerpo de realizaciones. Que con nuestra vida demos a conocer al artista por excelencia; que nuestra vida dibuje con colores, líneas y matices hermosos los latidos de su corazón, carácter y propósito, y a su vez esta sea la ofrenda que con olor fragante presentemos de continuo al señor. (Rom 12:1; 6:13, Gal. 6:17).

“Dispongamos a dibujar con nuestro cuerpo “en espíritu y en verdad la gloria de Dios”. (Mateo 15:18, Proverbio 23:7).