Recopilado por:Lic. Nerva Núñez
Es muy común que a la hora de hacer ejercicio lo que más nos falle sea la parte de la motivación. ¿Qué es la motivación?. Según la Real Academia Española es un conjunto de factores internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona. Por otro lado, los psicólogos la definen como la necesidad que activa y dirige nuestro mecanismo a una meta determinada. Esta meta abarca cualquier cosa que active y dirija nuestro mecanismo al logro de dicha meta, ya sea comer, llegar pronto al trabajo, ganar un partido de fútbol o alcanzar los objetivos que te has propuesto esta misma semana.
Ahora, cada persona se motiva de una manera particular y única, por lo que cada persona definirá la motivación según su experiencia y trato con ella. Pero ¿cómo podemos sentir este empujón?
A continuación se presentan algunas de las razones que nos pueden dar motivo para empezar a movernos.
- Dormir mejor de noche.
- Aliviar la depresión.
- Aliviar la ansiedad.
- Aliviar el estrés.
- Aumentar la energía y productividad.
- Enfrentarse mejor a las frustraciones diarias.
- Torrente de endorfina, alta natural por el esfuerzo físico que dura por horas.
- Aumentar la estima personal; el ejercicio lo hace sentirse y lucir mejor.
- Tiempo para socializar si hace ejercicios con amigos, pareja o familia.
- Tiempo de recreación (bailar, patinar, montar bicicleta, jugar algún deporte, caminar).
¿Has reflexionado alguna vez porque si trae tanto beneficios no formas el hábito?
1. Reconoce que hasta ahora existen muchas excusas “es que no tengo tiempo”, “no me gusta el gimnasio”, “todo el mundo me mira”, “Hay mucha inseguridad”, “Me duele desde la punta del pie hasta la cabeza” “no tengo dinero” y pare de contar.
2. Busca tu motivo, unos lo hacemos para tener mejor salud, otros para adelgazar, otros para incrementar masa muscular, otros por moda y así muchas, cualquiera de estas razones es válida pero tenemos que tener cuidado en observar si este objetivo es a corto, mediano o largo plazo y también si lo hacemos sólo por motivos superficiales, si es así te recomendamos que veas el ejercicio como un estilo de vida, entrenar no es sólo cuestión de adelgazar u obtener condición y dejarlo, si lo hacemos con constancia nos trae beneficios físicos y mentales durante toda nuestra vida y sobre todo para tener una vida sana a largo plazo.
3. Busca quien te acompañe en esta aventura, ya sea un amigo, familiar o tu mascota.
4. Escribe en una agenda todas las actividades que te gustan y haz un plan variado y atractivo, cada día ten un motivo (Qué, Quién) para alcanzar tu meta.
5. Deja de sabotearte por la idea errónea de “o todo o nada”. Si un día no puedes hacer ejercicio todo el tiempo que tenías planeado (digamos una hora), no hay razón para faltar o sentirte frustrado. Puedes hacer ejercicio en media hora o quince minutos ya sea en casa o en el trabajo. Lo importante es perseverar.
6. Sé paciente. Expertos en la materia afirman que si logras hacer algo por 21 días continuos, creas el hábito y ya no vendrán las excusas.
Si el problema es económico, recuerda que el gimnasio no es la única alternativa. Busca vídeos de ejercicios en YouTube, vienen en todos los niveles (desde principiante hasta avanzado), y los puedes practicar desde la comodidad de tu hogar.
Recuerda que nada es imposible y que los cambios solo dependen de ti.
¡Manos a la obra!
