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Dinero, dinero, dinero…¡Bendito dinero!

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Recopilado por: Dra. Marsella Perdomo

¿Sera una fuente de alegría o de tristeza?

Cada día que amanece la mayoría de la humanidad sale en búsqueda del gran tesoro, “el dinero”, ¿será realmente el dinero un tesoro?.

Con el dinero podemos satisfacer las necesidades de nuestro cuerpo; ropa, calzado, higiene, alimentos…también podemos satisfacer las necesidades de nuestra alma; viajar, conocer, disfrutar, dar regalos y por qué no las necesidades de nuestro espíritu; cuando bendecimos a otros con una donación, una ofrenda, el espíritu palpita en nuestro ser.

Entre tantas necesidades, el dinero es capaz de hacer creer hasta que podemos salvar una vida, o que se perdió una vida por falta de dinero; el dinero determina a que medico recurrir, poder comprar el tratamiento indicado, hasta incluso podemos escoger donde nacerán nuestros hijos, adquirir una prótesis, realizar un trasplante, comprar una válvula para que nuestro corazón siga palpitando.

El dinero es fundamental para casarnos y decidir formar una familia, a la que, debemos dar una casa que será nuestro refugio, nuestro hábitat… y que decir del carro el medio indispensable para trasladarse la familia… y como sostener a la familia, debemos tener empleo mediante el cual tengamos la remuneración económica para sostener el hogar o bien el dinero suficiente para constituir una empresa y ocupar un espacio en el sector productivo de la nación, ¡oh sí que necesario es el dinero!

Ummmm y si contamos nuestros sueños, viajar por el mundo, conocer su cultura, su gente, sus atracciones turísticas, poder vivir la emoción de un partido de nuestro equipo favorito en vivo, y que tal degustar una exquisita comida en el restaurant más romántico de la ciudad, y para esa ocasión lucir un hermoso vestido, zapatos altos, cartera, perfume, maquillaje, peinado unas verdaderas reinas, oh sí parece que para ser reina solo se necesita dinero.

Hoy en día, una chica exige como requisito indispensable para formalizar una relación y establecer una familia, que su pareja tenga más dinero que ella; aunque el amor y la soledad la embarguen; y que decir cuando llega el divorcio, uff repartición de bienes, pensión de alimentos y largas peleas que destruyen los oídos y el alma de los hijos, el mayor tesoro…que ironía.

Y es que el dinero representa tu estatus social, tu poder adquisitivo, representa poder y dominio, y es que hasta refrán tiene: ¡No hay nada que el dinero no pueda comprar!, hasta la vida de un ser humano en cautiverio o en prisión; y no solo para ellos sino también para los que viven en libertad y sus días terminan con un simple encargo; que complicado es el dinero…

Pues el dinero parece ser un tesoro, y como todo tesoro cuesta encontrarlo, pistas y obstáculos, que tan capaces somos los seres humanos de hacer o dejar hacer para encontrar esta sustancia llamada dinero…

Y viene a mi memoria un dramático caso acontecido en Venezuela llamado “el gato de la muerte” donde una joven de tan solo 18 años, asesina a dos hombres para que su papa no se enterara que le robo dinero para comprarse un gato angora de mascota. Y me paseo por terribles sucesos y titulares de prensa como: ¡Mujer es acusada de planear la muerte de su madre para cobrar la herencia!, secuestros, robos, hurtos, extorsión, este último causo una gran conmoción al ver un programa de televisión de desplazados en Colombia por cobra vacunas en barrios de pocos recursos. Llamadas que se quedan grabadas en el pensamiento: «Lo único que le digo es que yo sé dónde vive su familia, yo sé dónde vive usted, conozco sus movimientos. Mañana volvemos a charlar»…

Pranes, narcotraficantes, y líderes del contrabando, intentan limpiar sus pecados a través del dinero… si, regalan dinero, construyen escuelas, hacen donaciones, crean fundaciones para ayudar a los más necesitados, al barrio donde nací!

Si, terrible, inimaginable, sumergirse en una vida llena de dolor y angustias por el bendito dinero, es que ni los más pobres se salvan… Y es que por creer que no tenía el dinero suficiente para criar a mi tercer hijo, fui capaz de cometer el más atroz de mis pecados, un aborto que acabo con mis días; no hubo psicólogo, psiquiatra, consteladora, sacerdote, que arrancaran el dolor de mi alma y mucho menos una amiga o un familiar a quien confesar el terrible pecado, y el perdonarme a mí misma, peor aún, eso creía.

Entonces me pregunto ¿utilizamos el dinero como una forma de vida o como un recurso para la vida?

Sorprendentemente me encuentro como bíblicamente desde el Antiguo Testamento ya existía el dinero (Génesis: 17, 23, 37, Éxodo: 22, Levítico: 27, Numero: 3, Deuteronomio: 2, Josué: 7, 1 Reyes: 21, 2 Reyes: 15, 22, Nehemías: 4) Con el dinero se compraban personas; Abraham compro el campo de Efron con una cueva para sepultar a su esposa Sara; Los hermanos de José lo vendieron por dinero; existían prestamos de dinero a intereses; se fijaba un precio conforme a la fertilidad de la tierra; se recaudó dinero para rescatar a los israelitas y comprar alimento y agua para atravesar el desierto; Acan confesó haber robado dinero y murió apedreado y quemado junto a su familia; Jezabel escribió una carta a la asamblea firmada por Acab Rey de Samaria, levantando falso testimonio sobre Nabot quien se negó a venderle su viñedo y como consecuencia fue apedreado y muerto; Manajem soborno con dinero al Rey de Asiria quien había invadido sus tierras para que el pudiese seguir gobernando; Josías ordeno cancelar el dinero a todos los que trabajaban en la restauración del templo y comprar maderas y piedras; se habla de hipotecar, empeñar, campos, viñedos y casas, para poder pagar los tributos al Rey, e incluso llegar a vender a sus hijos como esclavos para poder pagar intereses del dinero prestado y trigo para comer…No sé tú, pero yo dije waoooooo!

Es que el dinero desde Antes de Cristo era claramente aceptado de forma genérica para el pago de personas, bienes, servicios y deudas inclusive, como que sí, realmente es un tesoro…siendo capaces de hacer cualquier cosa por el bendito dinero, y es que hasta Judas fue capaz de entregar a Jesucristo por dinero y Simón creyó que con dinero, podía comprar el poder del Espíritu Santo… Que tal?. (Hechos 8: 14-23).

Como seres humanos, tenemos obligaciones, siendo la principal de ellas cumplir los mandamientos de Dios, pues su obediencia nos garantiza la bendición; ante la sociedad tenemos la obligación de trabajar para el sustento de nuestra familia; existen más personas desdichadas, enfermas o muertas por no trabajar, que aquellas que enferman o fallecen como consecuencia de su trabajo, siempre y cuando comprendamos que el dinero es un recurso para la vida y no la fuente de la vida, que realmente de quien emana es de Cristo Jesús.

Ahora bien, cuando nos afanamos por intentar tener más y más, es como tratar de apagar el fuego con gasolina, siempre faltara más; y recuerdo el comentario de un buen amigo con una modesta fortuna en sus haberes y me dice luego de recibir una llamada telefónica… ¡estoy cansado que me llamen solo para pedir favores!, con una mirada triste y desconsolada… y entonces digo y es que ni los ricos se salvan! Que complejo es el dinero.
Y me pregunto ¿dónde está la fuente del dinero?, escudriñando la palabra de Dios consigo una palabra que me impacta y comienza a tener discernimiento acerca de cómo obtener dinero, y esta palabra es PEREZA, si PEREZA, y busco su significado en el Diccionario de la Real Academia Española, y define la pereza (en latín: pigritia) relacionado con tedio o descuido en las cosas que estamos obligados a hacer.

Esta palabra se encuentra en la Parábola de los talentos (Mateo: 25:14-30), en esta parábola un hombre encarga sus bienes a tres siervos, en proporción a sus capacidades. ¿Cuáles capacidades?. Estas pudiéramos mencionarlas en contraposición con la pereza, como el ser diligente, tener una actitud positiva, y mostrar interés sobre cualquier asunto; es así como, cada siervo tomo una decisión sobre el dinero encomendado, trayendo como resultado que dos de ellos duplicaron el dinero y el ultimo a quien menos se le dio, solo lo escondió para entregarlo al amo a su regreso, y como consecuencia de esta decisión, fue llamado siervo malo y perezoso…así encontramos en Proverbios 20:4: El perezoso no labra la tierra en otoño; en tiempo de cosecha buscará y no hallará. Esto permite concluir, que debemos trabajar esforzadamente!

¿Para qué trabajar esforzadamente? Para obtener dinero y poder así satisfacer nuestras necesidades. ¿Y de qué manera?. Una interesante formula la podemos encontrar en el Libro del Área Financiera de la Vida, de la Serie SALT (Seven Areas of Life Training) en el capítulo que invito a leer. Resumiendo, he aquí cuatro pasos fundamentales sobre como podemos manejar nuestro dinero:

1. GANARLO HONESTAMENTE:

El dinero mal habido pronto se acaba; quien ahorra, poco a poco se enriquece. “Sino ganamos el dinero honestamente, podemos terminar en prisión”. Proverbio 13:11

2. DAR GENEROSAMENTE:

Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas. “Sino damos generosamente, nos perdemos bendiciones de parte de Dios.” Proverbio 3:9

3. GASTAR SABIAMENTE:

Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús. “Sino gastamos sabiamente podemos terminar en bancarrota”. Filipenses 4:19

4. INVERTIR CUIDADOSAMENTE:

Les hablo así, hermanos, porque ustedes han sido llamados a ser libres; pero no se valgan de esa libertad para dar rienda suelta a sus pasiones. Más bien sírvanse unos a otros con amor. “Nunca tendremos ingresos provenientes de inversiones si damos riendas sueltas a nuestras pasiones”. Gálatas 5:13.

Este ciclo nos enseña cómo obtener el dinero y cómo manejarlo; causo un gran impacto en mí, el versículo 19 del capítulo 4 del Libro de Filipenses, ya que se generaliza la provisión viene de Dios, y no tengo dudas sobre ello, pero ubicarlo en esta fase de gasto me hace entender que esta provisión va más allá de lo material y es la fórmula espiritual perfecta que debemos anhelar para que sabiamente podamos disponer de lo que tenemos, muchos cristianos se refugian en este versículo para cubrir sus necesidades de la generosidad de otras personas y que hay de ganar el dinero honestamente…da un giro en mi vida, y las riquezas que anhelo son sabiduría, conocimiento, inteligencia, entendimiento, discernimiento, prudencia y discreción; mis verdaderos tesoros.

Dichoso el que haya sabiduría, el que adquiere inteligencia. Porque ella es de más provecho que la plata y rinde más ganancias que el oro. Es más valiosa que las piedras preciosas: y ni lo más deseable se le puede comparar. Proverbio 3:13-15

Para finalizar este recorrido y llegar a comprender la complejidad del bendito dinero, y de lo que somos capaces de llegar hacer por obtenerlo cito a
1Timoteo: 6:10: Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.

¡El dinero no es malo es un recurso necesario, malo es AMAR al dinero, cuando se ama se es capaz de todo!