Recopilado por: MgSc. Olida Torres
Una de las situaciones más difíciles en la vida es tomar decisiones. Sean asertivas o erróneas de igual forma tendremos que correr con las consecuencias de dichas decisiones, por esto es tan importante saber qué hacer al momento decidir. Al momento de actuar miles de cosas pasan por nuestras mentes y todas nuestras emociones se conectan con nuestros pensamientos y viene la interrogante y ahora ¿qué hago? Tengo un montón de alternativas cuál debo escoger. Bueno, varias cosas se presentan y nos impiden tomar esa decisión veamos cuál de esas cosas influyen en nosotros, por un parte tenemos las tres formas como nuestro cerebro reacciona al momento de responder ante cualquier evento.
La ciencia nos enseña que el cerebro humano procesa información, a través de uno de tres canales:
1.- El sistema reptil. Cuando reaccionas por instinto, estás reaccionando con tu cerebro reptil. Los reptiles se reproducen y abandonan a sus crías.
2.- El sistema límbico: estos mamíferos por el contrario, cuidan de sus crías. Es por esto que el sistema límbico, es también conocido como el cerebro mamífero. Este es un sistema un poco más complejo, porque es el que reacciona a través de las emociones.
3.- Y la neo-corteza es el cerebro racional. Estas tres áreas están funcionando en tu cerebro constantemente. O reaccionas como un reptil, o como un mamífero, o racionalmente.
Cuando se procesa, hay una batalla en la mente. Pablo decía: Lo que debo hacer, no hago; y lo que no debo hacer, eso hago.
Pero hay un cuarto nivel – uno mucho más poderoso – que la ciencia no estudia; lo que nos dice Corintios:
4.- La mente de Cristo. Este es un nivel mayor. Tenemos acceso a la mente de Cristo. Procesamos, no meramente por nuestro cerebro, sino por la mente de Cristo. Es cuando tenemos la mente de Cristo que no actuamos por instinto, sino que nos dejamos dirigir por el Espíritu Santo. Y es aquí que recibimos transformación en nuestra vida.
El enemigo te quiere intimidar para que reacciones como un reptil, que es la parte más baja de tu vida.
Las emociones de miedo, coraje y odio son mecanismos de defensa. No es natural a la mente humana sentir alegría, gozo, placer porque el proceso mental primario fue reaccionar y sobrevivir. Es por esto que el enemigo quiere que reacciones en tu sentido natural y no con la mente renovada en Cristo.
Tienes que obligar a tu mente a ser feliz, a no tener temor y detenerse.
Debes intencionalmente pensarte alegre, en fe, y decirte: Voy a vivir con la mente de Cristo. No reacciones con los instintos naturales de tu humanidad, sino con la mente de Cristo, y permite que el Espíritu Santo te dirija al momento de tomar una decisión.
Luego es importante saber cómo fuimos diseñados por Dios precisamente para tomar decisiones de allí que Él nos capacita con el libre albedrío.
El Dr. Smalley en su libro el ADN de las relaciones (2005) expresa que fuimos creados con algunas capacidades y pudiéramos aplicarlo no solo al momento de tomar decisiones en una relación sino ante cualquier situación que se nos presente.
Fuiste creado con la capacidad de elegir
No siempre se pueden elegir nuestras relaciones. Nunca digas “No tengo opción” es una mentira, tienes opción y muchas.
- ¿Elegirás quedarte trabado o decidirás encarar los problemas en la relación?
- ¿Elegirás aferrarte al resentimiento o decidirás enfrentarlo y liberarte de él?
- ¿Elegirás lastimar a la otra persona cuando ella te lastime o tomarás la decisión de mirar los problemas que están detrás de la herida?.
- ¿Elegirás huir de una relación cuando se vuelva difícil o preferirás cuidar la relación y enfrentar el problema?
- ¿Elegirás mirarte a ti mismo a través de lentes distorsionados o elegirás mirarte como Dios te ve?
Elegir equivale a cambiar. No elegir, también es una elección. ¿Qué elegirás? De manera que favorezca o deteriore las relaciones.
Fuiste creado para asumir responsabilidades
- Cuando hay dificultades en una relación de inmediato se señala a la otra persona como culpable de la situación.
- Es necesario asumir la parte de responsabilidad que le toca y decidir enfrentar la situación.
- Para tener relaciones sanas debes aprender a asumir tu responsabilidad en tus desaciertos y permitirte un cambio de actitud.
1. Toma el control de tus pensamientos, tus sentimientos y tus acciones.
2. Asume tú la responsabilidad sobre tus miedos.
3. No des a otros la autoridad de que controlen tus emociones.
4. No esperes que los demás te hagan feliz.
5. Se el gerente de tu vida.
6. El perdón sana las relaciones.
También en el libro de VCV muestran que fuimos creados con la capacidad de escoger la verdad.
Fuiste creado con la capacidad de escoger la verdad al momento de decidir:
Aprender a escoger la verdad



Fuente: Gary Smalley “El ADN de las Relaciones”. Manual de “Vidas Cristianas Victoriosas”
FE
ES UNA DECISIÓN
BASADA ENLA VERDAD DE DIOS
NO EN EL RAZONAMIENTO HUMANO
O LAS EMOCIONES,
PARA QUE LO QUE YA ES CIERTO SOBRE MÍ
SE CONVIERTA EN UNA VERDAD
EN MI EXPERIENCIA DIARIA
Referencia
Smalley, G. (2005) El ADN de las relaciones. Tyndale House Publishers,INC.Carol Stream, Illinois.
Copyrigt. Internacional, Inc. Formerly Neues Leben Internacional. (1984, 1990, 1995. 1997) Manual Vidas Cristianas Victoriosas.
